SEMILLA DE CAMBIO
Estados Unidos podría cambiar sus políticas respecto a los cultivos genéticamente modificados.
6 Enero 2011/ Chicago
TRADUCCIÓN LIBRE DEL ARTÍCULO ORIGINAL EN INGLÉS TITULADO "Seed of change" PUBLICADO POR THE ECONOMIST
Los europeos son notoriamente quisquillosos sobre los cultivos genéticamente modificados (GM). En Estados Unidos, sin embargo, éstos reinan como seres supremos. Desde que los agricultores plantaron soya GM por primera vez en 1996, los cultivos mejorados han conquistado firmemente las vastas tierras americanas de cultivo. El año pasado, 93% de acres de algodón y soya contienen cultivos genéticamente mejorados, así como ocurrió con 86% de acres de maíz. En el pasado, el Departamento de Agricultura (USDA) ha ubicado límites relativamente bajos sobre esta expansión. Este mes, sin embargo, esto puede cambiar.
Alfalfa, que soporta la alimentación, está en el corazón de un intenso debate. El USDA decidirá pronto como regular la Alfalfa Roundup Ready, mejorada por Monsanto para resistir un químico empleado para matar malezas. Este departamento puede permitir alfalfa GM pero, por la primera vez, establecerá normas estrictas sobre la extensión de la plantación permitida. Esto puede ser un modelo para el futuro, en otras palabras la mayor política de cambio para cultivos GM desde su introducción. Tom Vilsack, Secretario de Agricultura, dijo que esta cuestión no se enfoca a si la alfalfa GM es segura –el USDA mantiene que sí lo es. Más bien, la pregunta es como las regulaciones pueden ayudar a que los cultivos mejorados existan a la par de los convencionales y orgánicos. Este es un esfuerzo total.
La normativa sobre alfalfa apunta a facilitar el creciente problema, en el campo y en la Corte. Los agricultores de Estados Unidos han observado dos tendencias divergentes en el transcurso de los últimos quince años: el aumento de los cultivos GM y, en una escala menor, un mercado en expansión hacia los productos orgánicos. Esta no es una relación pacífica. El viento posee una desafortunada tendencia a hacer volar las semillas GM hacia los campos orgánicos. Los agricultores, como todo buen ciudadano estadounidense, son obstinados y buscan los litigios. Las demandas sobre campos contaminados se han trasladado a las Cortes. Un caso de este tipo se refiere a la alfalfa GM.
En 2005, el USDA aprobó la alfalfa Roundup Ready. Los opositores de los cultivos GM presentaron una demanda poco después y, en 2007, un juez federal ordenó al USDA que realizara una revisión más exhaustiva. Después de publicar un proyecto de informe en 2009 y recibir unos 244,000 comentarios, el USDA emitió su reporte final el 16 de diciembre. Dicho Departamento presentó las dos opciones más recomendadas. Primero, esto puede permitir que la alfalfa GM pueda crecer libremente, como el maíz y la soya GM. En la segunda opción, se aprobaría la plantación con normas para prevenir la contaminación de cultivos no-GM. Por ejemplo, 5 millas (8 km.) tendrán que separar la alfalfa GM de los campos de alfalfa convencional u orgánica. De hecho, el USDA recibirá comentarios sobre este plan hasta el 24 de Enero. De todo esto se espera una decisión poco después de modo que los agricultores puedan prepararse para la plantación de primavera.
Cierta actividad frenética ha seguido el reporte de Diciembre, con el Señor Vilsack alentando mayor discusión entre los grupos de agricultores. En una reunión en el USDA el pasado 20 de diciembre, los defensores de los productos orgánicos demandaron aún más, refiriéndose a una compensación para aquellos agricultores cuyos cultivos fueron contaminados. Las grandes asociaciones de fincas se horrorizaron –por la norma propuesta y por la reunión misma. “Lo que el USDA hizo el 20 de diciembre pasado fue similar al proceso europeo”, señaló estremecido Russell Williams de la Federación de la Oficina Estadounidense de Fincas. Desde su óptica, el Señor Williams teme que la norma sobre la alfalfa augure mayores límites en los cultivos GM.
El Señor Vilsack insiste en que el Departamento no prefiere un tipo de agricultura sobre otra. Más bien, él desea ayudarles para que coexistan de manera más pacífica. Sin ninguna acción, el Sr. Vilsack argumenta que las Cortes dictarán el futuro de los cultivos GM, orgánicos y convencionales (En agosto pasado, una Corte detuvo la plantación de remolacha GM en espera de una revisión y otra demanda se enfoca en detener los árboles de eucalipto GM). Los retos del Sr. Vilsack no serán fáciles. Los opositores de los cultivos GM interpusieron una demanda al Departamento por su decisión original sobre la alfalfa. Ahora, los defensores de los GM podrían demandar al Departamento sobre su nueva decisión.
FUENTE: The Economist
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